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“De Niña a Mujer”

Era una mañana con temperaturas bajo cero en el exterior del Hotel Tropicana en Atlantic City; por lo que decidí acomodarme en el camastro junto a la piscina a disfrutar de un articulo en mi celular, cuando, sin querer, levante la mirada y observe a una niña de escasos 10 años sentada en las escaleras de la piscina, solamente remojando los pies.

La niña vestía un short y un top como traje de baño y su cara era tan triste que no pude dejar de observarla, cuando en ese momento vi que estaba a punto de derramar una lagrima mientras miraba a su hermana, a su prima y a su primo, un bebe de escasos dos años 1/2 divertirse jugar y chapotear en el agua. Luego, por un momento, la niña se quedo con la mirada fija en el medio de la piscina, sin parpadear, y yo me pregunte desconcertado -“¿que estaria pensando esta pobre niña? ¿que pasaria por su mente?”

“¿Que acontece?”, -me pregunté. ¿Que le sucede a esa niña?  ¡Tan pequeña, tan bonita y tan triste…! No aguante mas y enseguida le pregunté a su tía lo que pasaba con la pequeña infante y  ella me dijo lo impensable para mi: la niña tenía dos días de haber pasado de ser “niña a mujer”.
“Pobrecita no crees?”, -me comentó la tía; e inmediatamente pense dentro de mi: “¿donde esta su madre?”  Lo que me daba pesar era no ver a la mamá en ese preciso momento para ayudarla, no me pareció que ella estuviera ahí sentada abrazando el barandal de la escalera de la piscina, remojando los pies y sufriendo ese martirio de no poder meterse al agua por la prohibición de la madre y su “situación” quizás aún incomprendida por la pequeña niña, su cara era tan triste que me llego a invadir su ¡tristeza en carne propia!

Quizás es el desarrollo natural y cambio hormonal, no lo dudo, sin embargo creo que, para estos casos, la intervención de los padres falto ahí en ese preciso momento: quizás se pudo haber llevado a la nena a otra actividad sin tener que pasar por ese sentimiento tan profundo demostrado en su cara infantil ¡sin poder participar en el agua con su hermana y sus primos!

Quizás sea difícil tratar de comprender esta situación, pero, de mi parte, es una simple y sencilla ”observación” a la madre si es que ”ella” nunca se entero que su pequeña niña estaba pasando en esos días de ser ”niña a mujer.”

La menarquia (del griego μήν, μηνός, mes, y ἀρχή, principio) es el primer episodio de sangrado vaginal de origen menstrual, o primera hemorragia menstrual de la mujer. Desde las perspectivas sociales, psicológicas y ginecológicas es frecuentemente considerado el evento central de la pubertad femenina. Importante etapa,  ¿verdad?


“Lo que uno ve en la calle”

Subí como de costumbre al tren para transportarme a mi trabajo, iba yo sentado del lado izquierdo junto a la ventana del vagón, en la primera parada del tren subieron unos “niños” de color, los dos primeros pasaron junto a mi, ni los volví a ver, pero el tercero lo observé desde un principio, traía una bicicleta, que hasta cierto punto, lo noté un poco torpe.
Mi mirada se clavó en todos sus movimientos, el no sabía donde colocar la bici, hasta que el oficial del tren le comunicó donde acomodarla, y así lo hizo.
El niño vino y se sentó justo en frente de mi, al hacerlo, percibi un fuerte olor a marihuana, pero dude, no quise ser tan directo en mis pensamientos, (mil cosas se me vinieron a la cabeza, no podía creer que un chamaco de esa edad anduviera ya fumando) pero lo observé más detalladamente, todos sus movimientos corporales.
Primeramente sus movimientos eran lentos, exclamé dentro de mi, “lo que uno ve en la calle” el niño tenia los ojos rojos, no se si fue mi imaginación pero cada ves más se le iban enrojeciendo…, su mirada era lejana y los parpados a medios abrir, entre ratos los abría completamente pero se le iban cerrando como si el sueño lo invadiera.
encorvado frente a mi, de pronto llegó el oficial solicitando los boletos y se detuvo justo a un lado de el…, –tiket – dijo el oficial.
El niño lo saco de su pantalón y sin mirarlo se lo dió en la mano, el oficial observó el boleto y le preguntó…, -are you 12?- (¿tienes 12 años?) A lo que el niño le contestó, -¡sí!-
El oficial se quedó un momento junto a su lado, yo no le quité la mirada de encima al menor, observaba sus ojos rojos, el sintió que lo delatarían…, pero no fue así, el oficial siguió con su trabajo mientras el infante le hacia mímicas a sus otros dos compañeros, (cuándo el oficial le dió la espalda) ni siquiera me dieron ganas de voltear a verlos, simplemente traté de entender que les quería decir…, no comprendí, pero mi imaginación divagó en cuestión de segundos, que tristeza sentí ver a un niño a sus cortos 12 años de edad ya metido en drogas y estas cosas, me preguntaba quienes eran sus padres, ¡que pena!
Pero eso no fue todo, de pronto el niño intercambio un corto diálogo conmigo., -Hi!- me dijo, a lo que le contesté –hello!-
-How are you?-
I’m fine.
what about you?
I’m ok-
-Bonita bicicleta, ¿no te parece?
¡Si!, le contesté, en ese momento me quede mirando la bici, entonces nuevamente mi pensamiento voló a mil por horas…, me interrumpió cuando me dijo: -te la vendo, $20 dólares-
Me quede pasmado al escuchar eso y pensé, este pobre infeliz la acaba de robar, y me pide veinte dólares quizás para adquirir más drogas…
No gracias le contesté, insistió, -come on, just $20 bucks isn’t it nice?-
Si, le asegure, pero yo ya tengo una…, ni la necesito ni me hace falta, muchas gracias…, el altavoz del tren anunciaba mi estación, me lo quedé mirando y no le dije nada, simplemente me puse de pié, pasé junto a él y en mi mente pensé., ¡que Dios te ayude! (como suele decir mi mamá).
¡Ahi se los dejo de tarea!


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