
Un par de semanas después de haber logrado subir al volcán Acatenango, al rostro Maya en los alrededores del lago Atitlán y haber visto las hermosas panorámicas desde lo alto de una de las piramides de la selva que rodea la zona arqueológica de Tikal en Guatemala, traía yo aún baterías más allá de la media como para organizar una excursión al volcán Chichonal en Chiapas, México., este sería mi cuarto reto en este viaje fantástico que realicé el pasado año 2025.
Solo bastó ponerme en contacto con la agencia de viajes de mi prima Luz María Paz “Agency Travel World” quien con la información recaudada logró este reto que nos habíamos propuesto conquistar…
El tour operador que nos proporcionó el servicio, traslado y logística fue “Águila de Tabasco Travel Agency información (993) 207-2581” que con su profesionalismo nos llevaron a través del senderismo hasta la cúspide del cráter del Chichonal a 1062 metros s.n.m.m.
El tour operador nos recogería en el estacionamiento de un supermercado a las 5 de la mañana en Villahermosa, nos sugirieron llevar 2 litros de agua o electrolitos y algún “tentempié “ para el camino y así pues comenzó esta aventura fantástica hacia la cima del cráter del volcán Chichonal…
la ruta fue dirección Teapa, Tabasco y de ahí hacia Pichucalco, Chiapas el camino por la madrugada hasta ir mirando el amanecer en plena selva y carreteras sinuosas al ir ascendiendo a través de Ixtacomitan y Chapultenango y más o menos 3 horas desde que partimos desde Villahermosa hasta el campamento base donde comenzaríamos nuestra caminata a través de laderas, caminos rurales y cruzando puertas de potreros, pastizales y encontrándonos en el camino con algunas vacas pastando así nos daban la bienvenida entre estiércol y “muuu”, mugir del ganado que nos miraban al pasar.

Mi prima Luz María Paz Gómez, su hija Andrea y yo comenzamos pues a deleitarnos con los paisajes característicos de los alrededores de un volcán, escuchando al guía “Geo” empapándonos con la historia que envolvió aquella erupción en 1982 cuando el Volcán Chichonal hizo aquella devastadora erupción que oscureció el cielo en muchas comunidades y aledaños poblados que se quedaron en la penumbra por un par de dias en lo que los vientos disipaban aquella nube de cenizas.

El volcán Chichón, más conocido como Chichonal en las regiones cercanas (Chiapas, Tabasco, sur de Veracruz), es un volcán estratificado activo que se localiza en la región montañosa que colinda con los municipios de Pichucalco, Francisco León y Chapultenango en el noroeste del estado de Chiapas.
El volcán Chichonal fue descubierto como volcán en 1928 por el geólogo alemán Friedrich Karla Gustav., antes de su erupción en 1982 tenía una altitud de 1260 m.s.n.m. y de 1060 después de ella. Diámetro del cráter es de 1 kilómetro.

Llegando al «centro ecoturistico volcan Chichonal», antes de comenzar nuestra caminata, nos dieron las ultimas instrucciones y protocolos a seguir durante el ascenso al coloso., comenzamos asi aquel trayecto a cruzar riachuelos y a experimentar los cambios de temperatura, humedad y calor, aunque la subida entonces era bastante suave, habia momentos en los que el cuerpo exigia mas esfuerzo para seguir subiendo lentamente en pendientes que ni parecia que ibamos al encuentro de un volcan que en 1982 habia provocado tanto panico en los pobladores de la zona.

Proceguimos la caminata y el terreno para entonces se ponía un poco mas pesado, la humedad ya para entonces era mas elevada y el calor sofocante al menos para mi, entramos en una especie de cañada donde el guia nos informaba que ese cañón se habia formado el mismo dia que el volcán hizo erupción, era impresionante ver tal grieta enorme por donde corrió en su momento agua y material incandescente que bajó desde el cráter del volcán.

Y, teníamos que bajar entre la maleza y el camino bastante irregular para después proseguir la caminata en medio de aquel cañón donde pudimos apreciar lo que la naturaleza puede cambiar en segundos y que ahi estábamos para experimentar esa sensación de pequeños seres que nos sentíamos al ir cruzando aquellas paredes de piedra y vegetación.

Ahi nos detuvimos un momento para esperar a parte del grupo que venia nuevamente rezagada, pero aprovechamos una vez que llegaron hasta ahi para disfrutar aquel paisaje y tomarnos un par de fotos y escuchar nuevos relatos de lo que el volcán habia causado aquel día de su erupción.

Al ir camino hacia arriba comenzamos a atravesar estrechos de paredes completamente llenos de exhuberante vegetación, donde la humedad nos abrazaba con sofocante ansiedad, de repente sentía yo que mis piernas se endurecian de dolor, era aquel esfuerzo extra que tenia que experimentar al ir subiendo por ese camino accidentado.

Asi proseguimos nuestro ascenso donde ya el panorama iba cambiando, entre ratos sentia yo calor y extrema humedad y de repente el aire lo sentia bastante fresco que me causaba escalofrios, mientras subía, el cielo estaba completamente nublado cosa que me preguntaba a cada rato si podríamos admirar el volcán una vez llegaramos a la cúspide, pero no me quedé con la duda y le cuestioné mi pregunta al guía, quien mas que afirmarme, me lleno de dudas, creo que lo hizo a propósito con tal de mantener aquel sueño y magia al terminar el recorrido en la cima y a orillas del cráter.

Quizas habíamos caminado ya mas de una hora y media cuando el guia nos informaba que tomaríamos un descanso y tambien para esperar por algunas personas que aun veían rezagadas, en ese momento nos permitieron ingerir algunos alimentos reposar bajo la sombra de un enorme pino, muy gratificante y merecido descanso para todos, donde aprovechamos a tomarnos unas fotos y de admirar tan bello paisaje desde la mitad del camino y que aun faltaba mucha distancia por recorrer.

El guía nos comunicaba que al ir llegando a la cima, comenzaríamos a oler el azufre que expide desde el fondo del cráter en el lago del volcán, y de pronto entre ramas, camino inestable de rocas y estrecho, llegaba yo a la cúspide del volcán Chichonal, primeramente aquel fuerte olor a azufre impactó mi naríz, posteriormente aquél inmenso cráter con un lago de profundo color verdoso, fumarolas que se veían salir de entre las rocas con un singular olor fetido a minerales caracteristicos de un volcán.

El panorama frente a mi al descubrir de entre aquel camino de maleza antes de llegar y tener frente a mi un cráter de un volcán por primera vez en mi vida me causó un sentimiento muy especial, ¡logrando nuevamente un reto más en mi reciente racha de ascender a volcanes que en mi vida había imaginado haber cumplido!

Tener frente a mi a aquél cráter con un diámetro de 1 kilómetro, una profundidad media de 140 metros, el cual contiene un lago alimentado por un sistema hidrotermalactivo que se manifiesta en algunas fumarolas con temperaturas cercanas a 100⁰C (grados centígrados) y el cual puedes escuchar aquel zumbido y olor a azufre fuertemente desde la orilla del cráter fue impactante al menos para mas de uno de los que tuvimos la fortuna de haber llegado hasta ahí.

Mi prima Luz Maria, su hija y yo celebramos tal acontecimiento juntos los tres, yo pude sobrevolar mi drone captando aquella enorme circunferencia, repleto de bruma que se iba disipando según pasaban los minutos, la sensación de estar ahí es inexplicable, ¡tiene uno que vivirlo para contarlo!

El guía nos pidió una foto grupal con la pancarta de la agencia que nos llevó hasta ahí y así concluimos aquella hazaña de estar en la cúspide del cráter del volcán Chichonal a 1062 metros de altura s.n.m.m.

Sin lugar a dudas, una experiencia única que marco aquellos momentos inolvidables para mí en compañía de mi querida familia, gozamos y sentimos aquél esfuerzo que nos costó ascender hasta un volcán que marco la historia en varios estados del país y que nos tocó vivir en carne propia en 1982 cuando la noche se extendió sin amanecer al despertar y mirar caer cenizas del Chichonal que oscurecía tan tétrica mañana.
Ortografía y sintaxis por Alicia Alvarado Ballesteros.
¡Un reto extremo más cumplido! ¡Bravo! De verdad que disfrutas la aventura y no desperdicias un sólo minuto de tu existencia. Qué increíble haber estado de frente a El Chichonal que sí, en su momento nos atemorizó y que no sabemos si lo volverá a hacer algún día, pero tú ya fuiste a saludarlo en persona. ¡Sí Señor! ¿Quién dijo miedo? comentario de Alicia Alvarado Ballesteros.











16/05/26 at 12:08 am
Hermosa experiencia amigo y además que lindo que con tus escritos haces que muchas personas vivían esa experiencia en su imaginación y con las bonitas fotografías que compartes, sigue disfrutando la vida 🥰👌
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